Caza
Caza Mayor y Caza Menor
Ofrecemos diferentes modalidades de caza
Ojeos de Perdiz
¨El tiro de perdiz en ojeo exige unas determinadas condiciones físicas y psíquicas, aparte de una práctica regular y sistemática para conservar la forma… Serenidad, intuición, vista y rapidez de reflejos. Para el cazador, un reto, una cura muy oportuna para nuestra vanidad de tiradores conspicuos y un ejercicio conveniente para aliviar nuestra represión pirotécnica…¨
Miguel Delibes
La perdiz levantada, vuela con rapidez, se lanza quebrada abajo sin pensarlo dos veces o se repulla hasta las nubes llegando a desarrollar una velocidad de 80 a 90 km/h. En el zurrido vibrante de su arrancada ruidosa, va implícito un desafío iniciado con su ¨pi-chau¨ típico.
Desconfianza, bravura y sentido de ocultación constituyen los mayores incentivos del cazador de perdices, es por ello que para muchos la caza de la perdiz es caza mayor, no por su tamaño, sino por su categoría.
Cada perdiz tiene su vuelo y, consecuentemente, cada una ha de tener su tiro, pero la perdiz roja volará recio y, en consecuencia, derribarla comportará una extraordinaria satisfacción que actuará como nuevo incentivo en el ánimo del cazador.
Tiradas de patos
Monterías
Estas tierras difíciles y ásperas de Iberia, cubiertas en lo más agreste y desolado de sus serranías por un matorral implacable en su rigor entrelazado, han sido siempre morada predilecta de una fauna variada y violenta, capaz de atraer el interés y el fervor de los cazadores.
Cabe destacar “la ladra¨, el ladrido de los perros que indica lo que sucede en el monte, que se suma con vida propia entre la espesura de jaras y romeros, chaparras, aulagas, robles y encinas y por fin, un tiro resuena en el monte. La ladra entonces se detiene y deshace en un sinfín de ladridos graves y agudos excitados. Se nota el tono único, los perros muerden con alegría salvaje.
Entre nuestras especies autóctonas se encuentran venados, jabalíes, gamos y muflones.

